¿alguna vez os habeis sentido tan,felices,tan tan felices,que habeis pensado que jamas os sentiríais tan felices,vuestra vida a llegado a una perfeccion tal,que quizás no vale la pena,buscar más,que quizá no valga la pena vivir más?

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EL CORAZON NO ENTIENDE DE NADA
"...quiero decirte que te quiero todas las mañanas y todos los segundos y que no voy a parar hasta conseguirlo, hasta que me muera de no dormir, de no tenerte, de no entenderte, voy a quererte como tú me pides, sin preguntas..."


-Nadie te pidio que sufrieras
-Fue solo cosa tuya
Te echo tanto de menos, que me duele
No hace falta que me digais eso de que perdeis la cabeza por eso de sus caderas, ya se de sobra que tiene esa sonrisa y esas maneras y todo el remolino que forma en cada paso y gesto que da, pero, además, la he visto seria, ser ella misma, y enserio que eso no se puede escribir en un poema; por eso, eso que me cuentas de: miralá como bebe las cervezas y como se revuelve sobre las baldosas y que fácil parece a veces enamorarse y todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo de seguir vivo y a la mierda con la auto-destrucción y todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me se desde el día que me dió dos besos y me dijo su nombre, pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente para decirte: "Venga, hazte un peta y me lo cuentas". No sabes lo que es despertarse y que ella se retuerza y bostece, luego te abraze y luego no sepas como desacerte de todo el mundo. Así que supondrás que yo soy el primero que entiende que pierdas la cabeza por sus piernas y el sentido por sus palabras y los huevos por un mínimo roce de mejilla, que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte son algo con lo que ya cuento, quiero decir que a mi de versos no me tienes que decir nada, que hace tiempo que escribo los mios, que yo también la veo, que cuando ella cruza por debajo del cielo, solo el tonto mira al cielo, que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior, que conozco su voz en formato susurro, en formato gemido y en formato secreto, que me sé sus cicatrices y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pié izquierdo para conseguir que se ria, y me sé lo de sus rodillas y la forma de rozar las cuerdas de la guitarra, que yo también he memorizado su número de teléfono pero también el número de sus escalones y también el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerias, que no solo conozco su última pesadilla, también las mil anteriores y yo si que no tengo cojones de decirle que "no" a nada, porque tengo más deudas con su espalda que las que nadie tendrá jamás con la luna, y mira que hay tontos enamorados en este mundo, que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella, reunida en ese puto milagro que se supone que exista, que la he visto volar por encima de poetas que valian mucho más que estos dedos y la he visto formar un charco de arena, rompiendo todos los relojes que le puso el camino, la he visto haciéndole competencia a cualquier amanecer por la ventana, NO ME HABLEN DE PAISAJES SI NO HAN VISTO SU CUERPO, que lo de: "mira, sí, un polvo es un polvo" y solo el tesoro pintado de rojo sobre sus uñas y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre, que te entiendo, que yo escribo lo mismo, sobre la misma, que razones tenemos todos, pero yo muchas más que vosotros.